Una nueva versión de Mandriva – la primera en más de un año – se ha anunciado un poco informalmente.
Aunque la alguna vez muy popular distribución ha perdido gran parte de su brillo, a principios de siglo era el Linux más amigable al usuario y con el hardware, se llego a situar confortablemente en la cima del las estadísticas de distrowatch, aun atrae a muchos fervientes seguidores. Su sencillo instalador, su centro de control unificado y su vasto repositorio de aplicaciones junto con unas bien establecidas herramientas de administración de paquetes continúan siendo una atractiva propuesta para usuarios de todos los niveles. Y si bien carece de la difusión de distribuciones más grandes y brillantes que han sobre pasado a Mandriva en nuestras estadísticas, es tal vez la naturaleza modesta y no pretenciosa del proyecto lo que hace que muchos usuarios de Linux se sientan más cómodos con Mandriva que con cualquier otra distribución.


